Los avisos se atienden en el Centro, donde son habituales incidencias en locales, patios interiores y fincas con redes antiguas. En calles con acceso limitado, conviene indicar desde el primer contacto si puede entrar maquinaria o si hay restricciones.
En El Castillo y San Miguel, las pendientes y calles estrechas pueden influir en la forma de intervenir. En estos casos, la valoración previa ayuda a elegir equipo y evitar desplazamientos mal preparados.
También se atienden zonas residenciales como Silos, Nueva Alcalá, Pinares de Oromana y El Eucaliptal. En viviendas unifamiliares, chalets y urbanizaciones, suelen aparecer avisos relacionados con arquetas exteriores, raíces, fosas o tramos de saneamiento privados.